Seguro como músico has tenido el interés de tocar partituras escritas para trompeta o saxofón, y al comenzar a interpretar te das cuenta de que los músicos que te acompañan no están tocando en la misma tonalidad. De hecho, aunque tu lectura es correcta en cuanto a ritmo y melodía, tal cual aparecen escritos, esta continúa “chocando” con el acompañamiento del piano (por ejemplo) y suena en un tono distinto al que debería escucharse.

¿Por qué sucede esto? ¿Acaso está mal escrita la partitura? No del todo: lo que pasa es que la partitura fue escrita para un instrumento transpositor.

¿Qué son los Instrumentos Transpositores?

Son instrumentos que tienen una nota escrita pero que, al ejecutarla, suena una distinta. Supongamos que tenemos la siguiente melodía, escrita originalmente para trompeta:

Ejemplo 1

Al ejecutarla en la guitarra, tal cual como está escrita, sonará de esta forma:

Cuando el trompetista la ejecute, esto será lo que escucharemos:

Como podemos ver, cuando la melodía del ejemplo es interpretada por un trompetista, el resultado musical es diferente. Está transportado, es decir, se encuentra en una tonalidad diferente a la escrita. Pero ¿Por qué se da esto? Veamos un poco de historia.

Cuando se construyeron las primeras trompetas de pistones y saxofones, alrededor del siglo XIX, sus primeras posiciones se encontraban en tonalidades distintas al C de los demás instrumentos. Las trompetas se encontraban en Bb, F o Eb, al igual que los saxofones; adicional a esto, los compositores encontraron difícil mantener las melodías de estos instrumentos en una sola clave en el pentagrama, siempre pasando a registros graves o agudos que requerían leer muchas líneas adicionales. La solución a la que se llegó fue escribir las melodías en la tonalidad del instrumento transpositor, de forma que al intérprete le fuera fácil ejecutarlas y al compositor escribirlas.

Es por ello que al tocar literalmente una partitura originalmente escrita para un instrumento transpositor esta no sonará correctamente. Para poder ejecutar correctamente dichas partituras, debemos aprender a leer instrumentos transpositores.

Lectura y Escritura de Instrumentos Transpositores

Antes de comenzar esta sección, debemos tener muy presente el concepto de intervalos, por lo cual si necesitas un repaso te recomiendo leer la Guía Definitiva de los Intervalos Musicales. O si eres nuevo en esto de los intervalos y necesitas una explicación más detallada y estructurada, échale un vistazo a la serie de lecciones sobre los intervalos musicales publicada en este blog.

Primero que nada, dejaremos en claro que, para leer cada instrumento transpositor, tenemos una nota escrita (la que está en la partitura) y una nota real (la que debe sonar al ejecutar). El objetivo de este proceso es poder interpretar notas reales a medida que leemos las notas escritas en la partitura.

Las tonalidades más comunes para estos instrumentos son: Bb, Eb y a la octava, de modo que a ellas dedicaremos esta lección.

Haremos este proceso en tres etapas: tonalidad, transporte y accidentales.

1. Tonalidad

Lo primero que haremos al estar frente a una partitura para instrumento transpositor es identificar la tonalidad real de la pieza escrita. Para ello transportaremos desde la tonalidad escrita del instrumento, hacia la tonalidad real. Es en esta tonalidad real en la que debemos interpretar la partitura para que la música suene correctamente.

Instrumentos en Bb:

Para los instrumentos en Bb transportamos una segunda mayor hacia abajo la tonalidad escrita, y así obtendremos la tonalidad real. Veamos varios ejemplos:

Trompeta en Bb/Saxofón Tenor/Saxofón Soprano:

Izquierda: Tonalidad Escrita (partitura del instrumento transpositor) / Derecha: Tonalidad Real (tonalidad real de la pieza)

Tonalidad y transposición en Bb


Otros ejemplos, con el mismo formato:

Izquierda: Tonalidad Escrita (partitura del instrumento transpositor) / Derecha: Tonalidad Real (tonalidad real de la pieza)

Ejemplos tonalidad escrita y transporte Bb

Instrumentos en Eb:

Para aquellos instrumentos en Eb transportamos una sexta mayor hacia abajo la tonalidad escrita, y así obtendremos la tonalidad real. Veamos varios ejemplos:

Trompeta en Eb/Saxofón Alto/Saxofón Barítono:

Izquierda: Tonalidad Escrita (partitura del instrumento transpositor) / Derecha: Tonalidad Real (tonalidad real de la pieza)

Tonalidad y transporte en Eb

Otros ejemplos, con el mismo formato:

Izquierda: Tonalidad Escrita (partitura del instrumento transpositor) / Derecha: Tonalidad Real (tonalidad real de la pieza)

Los instrumentos que transportan a la octava no cambian de tonalidad. Por ello no están incluidos en este apartado.

2. Transporte

Ahora que ya conocemos la tonalidad real de la pieza musical que deseamos interpretar, es el momento de ver las notas escritas y tocar las notas reales. Para ello, nos serviremos de los intervalos: el procedimiento consiste en leer la partitura y transportar cada nota usando el intervalo del instrumento transpositor. ¡Vamos a ello!

Instrumentos en Bb:

Para los instrumentos en Bb transportamos las notas escritas una segunda mayor hacia abajo, y así obtendremos las notas reales, que son las que debemos ejecutar. Veamos varios ejemplos:

Trompeta en Bb/Saxofón Soprano:

Arriba: Nota Escrita (partitura del instrumento transpositor) / Abajo: Nota Real (nota real de la pieza)

Transporte en Bb

Trabajemos ahora una melodía completa:

Sonido Escrito:

Melodía trompeta en Bb

El primer paso es transportar la tonalidad escrita en la partitura del instrumento (D mayor), y como la trompeta es un instrumento en Bb, transportaremos una segunda mayor hacia abajo (C mayor). Luego, transportaremos también cada nota una segunda mayor hacia abajo:

Sonido Real:

Sonido real - trompeta en C

Observa que cuando transportamos la melodía original, desde la nota C obtenemos la nota Bb, pero no colocamos el bemol en la partitura, porque este ya aparece en la armadura de clave. Este procedimiento nos facilita la lectura, ya que cualquier alteración propia de la pieza vendrá en la armadura que tenemos al hacer el transporte.

Instrumentos en Eb:

Para los instrumentos en Eb transportamos las notas escritas una sexta mayor hacia abajo, y así obtendremos las notas reales, que son las que debemos ejecutar. Veamos varios ejemplos:

Saxofón Alto:

Arriba: Nota Escrita (partitura del instrumento transpositor) / Abajo: Nota Real (nota real de la pieza)

Trabajemos ahora una melodía completa:

Sonido Escrito:

Melodía saxofón alto Eb

El primer paso es transportar la tonalidad en la partitura del instrumento (C mayor), y como el saxofón alto es un instrumento en Eb, transportaremos una sexta mayor hacia abajo (Eb mayor). Luego, transportaremos también cada nota una sexta mayor hacia abajo:

Sonido Real:

Saxofón alto transportado

Observa que cuando transportamos la melodía original, desde la nota C obtenemos la nota Eb, desde la nota G obtenemos la nota Bb y desde la nota F obtenemos la nota Ab; pero no colocamos ninguno de estos bemoles en la partitura, porque estos ya aparecen en la armadura de clave. Este procedimiento lo seguiremos usando para el resto de los transportes que hagamos.

Instrumentos a la Octava:

Hasta ahora, hemos podido observar instrumentos transpositores que utilizan un intervalo para el cual debemos estar continuamente calculando la nota real, y dejamos para el final el intervalo de octava porque solo hay que bajar una octava, manteniendo el nombre de las notas escritas en la partitura, sin contar intervalos. La guitarra y el bajo también son instrumentos transpositores, ya que suenan una octava por debajo de lo escrito en sus partituras. Esto se hace así para no escribir tantas líneas adicionales y facilitar la lectura.

Veamos varios ejemplos:

Guitarra

Sonido Escrito:

Guitarra - escrita

Sonido Real:

Guitarra sonido real

Bajo

Sonido Escrito:

Bajo escrito

Sonido Real:

Bajo - sonido real

Casos Especiales: Hay instrumentos transpositores a los que, adicional a su intervalo de transposición, hay que bajarles una octava. Veamos varios ejemplos:

Saxofón Tenor (Bb): Transportamos una segunda mayor hacia abajo, y bajamos una octava:

Transporte saxofón tenor Bb

Saxofón Barítono (Eb): Transportamos una sexta mayor hacia abajo, y bajamos una octava:

Transporte saxofón barítono

3.- Accidentales

Como sabrás, en la música conseguiremos notas que no pertenecen a la tonalidad, por ello se llaman accidentales, y se indican colocándoles un sostenido, bemol o becuadro a las alteraciones propias de la tonalidad. Cuando leemos partituras de instrumentos transpositores, debemos respetar este principio igualmente, y para ello seguiremos unas pequeñas reglas con la finalidad de ejecutar correctamente las alteraciones accidentales que aparezcan. Los siguientes patrones aplican para la tonalidad del instrumento transpositor:

  • Primera: Si sube 1 semitono en la parte escrita, se debe subir un semitono en la parte real.
  • Segunda: Si baja 1 semitono en la parte escrita, se debe bajar un semitono en la parte real.
  • Tercera: Bajar 1 semitono el bemol lo convierte en doble bemol.

Aquí unos ejemplos:

Alteraciones en transportes

Coda

Una de las utilidades más grandes que tiene haber aprendido a leer instrumentos transpositores es poder tocar estándares de jazz del Real Book/Fake Book, el cual contiene muchas piezas emblemáticas del repertorio. Adicional a ello, podrás leer y ejecutar limpiamente cualquier partitura que caiga en tus manos, ampliando así tu “notabulario”. Como un bonus track, indico acá una gráfica de los registros de los instrumentos transpositores que aquí mencionamos:

Te sugiero para practicar que te hagas con el Real Book para instrumentos en Bb y/o la edición para instrumentos en Eb (enlaces afiliados) y comiences a practicar tan pronto como puedas, y así poder perfeccionar este nuevo conocimiento.

¡Hasta la próxima!

Juan Manuel Linares
Juan Manuel Linares

Músico profesional natural de Venezuela. Guitarrista, director de orquesta, compositor, arreglista y copista.

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